Comunicar en una sociedad polarizada

¿Cómo comunicar en una sociedad polarizada?

 — Diego Fares S.I. – Austen Ivereigh —

Comunicar en una sociedad polarizada, ser promotores de unión, de encuentro, de reconciliación, de coincidencia en la diversidad: ¿cuál es la actitud, la forma mentis necesaria para ser buenos comunicadores en un contexto en el que la polarización quiere imponer su ley a todo discurso público o privado?

La polarización es un fenómeno tan antiguo como la humanidad, pero que en la actualidad tiende a incrementarse exponencialmente frente a cambios e incertidumbres a gran escala. En los EE.UU., donde casi la mitad de los demócratas y los republicanos ven a los otros como una amenaza al bienestar de la nación, la creciente polarización ha merecido estudios y proyectos para superarla.[1]

En este ámbito se destaca el psicólogo social Jonathan Haidt, que en The Righteous Mind ha subrayado la importancia de las «intuiciones morales» y el hecho de que las personas busquen argumentos para defenderlas.[2] Para superar la brecha que los separa, liberales y conservadores tienen necesidad de aprender cuáles son las intuiciones morales que los motivan a unos y a otros.

La organización de ciudadanos Better Angels busca «despolarizar América», realizando proyectos prácticos en los que reúne a partidarios de los demócratas y de los republicanos[3] Su fundador, David Blankenhorn, que se describe a sí mismo como una persona herida por las culture wars americanas, ha identificado siete «hábitos» para «despolarizar» el conflicto, deduciéndolos de las siete virtudes del cristianismo clásico. Las tres virtudes más altas, según Blankenhorn, son: 1) «criticar desde dentro», es decir, criticar al otro desde un valor que se tiene en común con él (reconociendo que las intuiciones morales suelen ser universales); 2) «buscar los bienes en conflicto»: reconocer que, mientras que algunos conflictos tratan acerca del bien en oposición al mal, la mayoría de ellos son conflictos entre bienes, y la tarea, por tanto, no consiste en separar el bien del mal sino en reconocer y sopesar los bienes que compiten entre sí; 3) «contar más de dos», es decir, superar la tendencia a dividir en binomios antagónicos, que conducen a seudodesacuerdos.[4]

También en la Iglesia Católica estadounidense podemos encontrar intentos de superar las agudas divisiones intraeclesiásticas entre católicos «progresistas» y «conservadores». En junio de 2018, por ejemplo, la Georgetown University patrocinó un encuentro de ochenta líderes con el fin de intentar superar la polarización sobre la base de la doctrina social de Iglesia y del ejemplo del papa Francisco.[5] Uno de los ponentes, el arzobispo de Chicago, cardenal Blase Joseph Cupich, hizo notar la distinción entre partidismo (partisanship) y polarización. Lo primero es división o desacuerdo que, sin embargo, permite trabajar juntos para lograr fines compartidos, mientras que, en el caso de la polarización, el aislamiento y la desconfianza entre unos y otros hace imposible la cooperación. Cupich recordó a san Juan Pablo II, que describe la polarización como un pecado, porque suscita obstáculos por lo visto insuperables al cumplimiento del plan divino para la humanidad.

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