Las «noticias falsas» y la Biblia

Las «noticias falsas» y la Bilblia

¿Qué palabra es creíble?

— Vincenzo Anselmo S.I. —

 

La red ofrece la posibilidad de acceder a una enorme cantidad de informaciones, una cantidad impensable hasta hace algunas décadas. Tales informaciones son creadas e intercambiadas en tiempo real en la web y en las redes sociales. Un usuario puede encontrarse desorientado frente a semejante cantidad de noticias y de datos que corresponden a múltiples puntos de vista, cada uno de los cuales quiere imponerse como verdad. En un caos tal, la noticia que más ruido hace y las opiniones que encuentran más consenso y más «me gusta» se dan por verdaderas. En un berenjenal del que es difícil liberarse, ¿cómo es posible discernir de manera auténtica lo verdadero de lo falso? La madeja está, como mínimo, enredada, y en la red se esconde información engañosa y falsa, que muy a menudo manipula la conciencia de los ciudadanos.[1]

El papa Francisco ha dedicado al fenómeno de las «noticias falsas» su mensaje para la 52ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. Según el papa, «La eficacia de las fake news se debe, en primer lugar, a su naturaleza mimética, es decir, a su capacidad de aparecer como plausibles. En segundo lugar, estas noticias, falsas pero verosímiles, son capciosas, en el sentido de que son hábiles para capturar la atención de los destinatarios poniendo el acento en estereotipos y prejuicios extendidos dentro de un tejido social, y se apoyan en emociones fáciles de suscitar, como el ansia, el desprecio, la rabia y la frustración».[2]

La naturaleza viral y epidémica de las noticias falsas o manipuladoras, que resuenan en la red y en los medios sociales de un extremo al otro del mundo, hace más difícil el discernimiento y el reconocimiento de la verdad. Sin embargo, el fenómeno de las noticias falsas no es reciente.

El modelo narrativo de la Biblia

Desde el comienzo, el relato bíblico advierte al lector acerca del gran peligro que representan las verdades distorsionadas y las informaciones falsas y falsificadas. Las consecuencias son dramáticas para quien se fía de las fake news, dejándose llevar por los propios temores y miedos, sin poner su confianza en la palabra de Dios, siempre verdadera. El relato bíblico puede revelarse para el lector como un verdadero ejercicio de discernimiento a fin de aprender a distinguir lo que es valioso de lo que no lo es, para no dejarse llevar a engaño.

Dentro del mundo del relato, el narrador desarrolla la función y la tarea de exponer la historia.[3] Podríamos decir que esta es su prerrogativa. El narrador debe considerarse como una instancia literaria presente en el texto que no debe confundirse con los autores reales. Por ejemplo, el libro del Éxodo comienza así: «Estos son los nombres de los hijos de Israel que fueron a Egipto con Jacob, cada uno con su familia» (Éx 1,1). Aquí, la que habla es la voz narradora.

Para leer el texto completo, haga clic en …

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here