La telenovela, mucho más que un entretenimiento

Paul A. Soukup S.I.

Historia y desarrollo de un género de culto

La telenovela, denominada en inglés soap opera, representa un género bien conocido por los telespectadores de todo el mundo y ha despertado el interés de los estudiosos especializados casi desde los primeros pasos de las ciencias de la comunicación.[1] En efecto, las soap aparecieron en primer lugar en la radio estadounidense en los años treinta del siglo pasado, mientras que los primeros investigadores estudiaron ya en los años cuarenta la naturaleza, las motivaciones del público y el grado de aprobación del que gozaban.

Este particular género de entretenimiento se difundió con bastante rapidez a otros países, siendo de los primeros, en los años cuarenta, Argentina y Brasil. En ese período, tanto Estados Unidos como Reino Unido producían soap operas, y es interesante señalar que la BBC, en Reino Unido, las producía originalmente no para el público local, sino para el estadounidense, con la intención de influir en él durante la Segunda Guerra Mundial. Después de la guerra, las soap operas pasaron de la radio a la televisión, aunque han sobrevivido también como género radiofónico.

Telenovela: ¿de qué hablamos?

Los estudiosos suelen atribuir al género de la telenovela un cierto número de características: personajes estables en el tiempo, historias que se entrecruzan y superponen, un formato serial donde la narración continúa de una emisión a la siguiente, una ilusión de intimidad que crea una relación parasocial con el público, una modalidad narrativa característica en la que la presentación de las historias remite a una suerte de «espectador omnisciente», un relato en tiempo real en el que la historia representada interactúa con los acontecimientos de la actualidad, aparte de algunos otros elementos típicos como la presencia de conflictos familiares, la oposición entre el bien y el mal y las experiencias concretas de personajes particulares.

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